CUBA Estado de las Grandes
Antillas; 110.922 km2, 10.636.000 hab. Cap. La Habana.
Situado entre el océano Atlántico, al
N, y el mar Caribe, al S.
• GEOGRAFÍA. Geografía
física. El archipiélago cubano está
formado por Cuba, la mayor de las islas de las Grandes
Antillas (105.007 km2), la isla de la Juventud y un
sinfín de islotes y arrecifes (cayos). Su relieve
es predominantemente llano y ondulado, con algunas formaciones
montañosas de escasa entidad: al O, la cordillera
de Guaniguanico (sierra de los Órganos); en el
centro, la sierra de Escambray; y en el extremo SE de
la isla, la sierra Maestra (2.005 m de alt. en el pico
Turquino); entre ellas se abren una serie de penillanuras
(Florida, Camagüey) y llanuras (Aluvial del sur,
Cársica meridional). Entre los ríos, tan
sólo destaca el Cauto, que nace en la vertiente
N de sierra Maestra y desemboca en el golfo de Guacanayabo.
En su extenso y arenoso litoral (más de 5.700
km de long.), se abre una serie de bahías naturales
(La Habana, Santiago de Cuba) donde existen buenos puertos.
El clima de Cuba es caluroso y húmedo -típico
de las latitudes tropicales-, suavizado por la influencia
oceánica y de los nortes, que son vientos fríos
que soplan hacia el S desde América del N: la
temperatura media es de 25,5 oC. La vegetación
se ha visto perjudicada de forma notable por la acción
del hombre (deforestación de la selva tropical).Geografía
humana. Hasta finales del s. XIX, la isla de Cuba estaba
todavía relativamente poco poblada (1,5 millones
de hab). La expansión de las plantaciones agrícolas
fue el factor que animó el aumento demográfico
en el s. XX, a partir de una intensa corriente migratoria:
en la actualidad, la isla se distingue por su notable
densidad (97,5 hab./km 2). Al rápido aumento
de la población, atenuado en su ritmo tan sólo
en la última década, le ha acompañado
una desigual distribución de sus efectivos sobre
el territorio -con concentraciones importantes en el
área de la capital (más de 2.800 hab./km2)
y en las provincias de La Habana, Holguín y Santiago
de Cuba (más de 100 hab./km2)-, así como
un creciente proceso de urbanización (el 72,8
% de la población cubana vive en ciudades). El
peso de La Habana y de sus suburbios es notable (2.119.059
hab.), pues la capital engloba por sí sola casi
la quinta parte de la población total del país.
Siguen a La Habana en importancia los núcleos
de Santiago de Cuba, Camagüey, Holguín,
Guantánamo, Santa Clara, Bayamo, Pinar del Río
y Cienfuegos.Geografía económica. El régimen
comunista instaurado por Fidel Castro en 1959 ha logrado
desarticular la estructura económica colonial
de Cuba (por ejemplo, con la eliminación del
latifundio), aunque su excesivo aislacionismo internacional
y la rigidez de su política económica
han impedido un mayor desarrollo económico. La
principal producción agrícola del país
es la caña de azúcar (Ciego de Ávila,
Las Tunas, Villa Clara): tras la desmembración
de la URSS, Cuba ha pasado a ser el tercer productor
mundial de azúcar (7.000.000 t) y el principal
exportador de este producto; otros cultivos de importancia
son los del café, el arroz y el tabaco. Nutrida
cabaña vacuna (productos lácteos en la
prov. de La Habana y carne en la de Camagüey).
En el sector de la minería, el país tan
sólo posee destacados yacimientos de níquel
(Moa, Nícaro), metal del que Cuba es la sexta
productora mundial, con 32.200 t, y de cobre (Matahambre
y El Cobre). Predomina la industria tradicional, relacionada
con los productos del campo (ingenios azucareros, destilerías,
manufacturas del tabaco, ind. textil); en las últimas
décadas han experimentado un notorio avance las
industrias metalúrgica (níquel, cobre),
mecánica (material de transporte, maquinaria
agrícola) y química (productos farmacéuticos,
fertilizantes), entre otras. En la siderurgia destacan
los centros de Cotorro y La Habana. La falta de energía
ha obligado a realizar cuantiosos gastos en materias
primas (petróleo y derivados, carbón),
necesarias para el proceso de industrialización;
esta carencia contribuye a explicar el déficit
de la balanza comercial del país. Por otra parte,
la economía cubana se ha visto notablemente perjudicada
por la desmembración de la URSS, su principal
socio comercial desde 1959, año en que triunfó
la revolución castrista. A ello hay que sumar
el bloqueo a que EE UU ha sometido a la isla en los
últimos años, que ha hundido la economía
hasta niveles desconocidos y ha conducido al país
a padecer una preocupante escasez de alimentos y de
materias primas. Ante esta situación, el gobierno
ha decidido liberalizar lígeramente la economía,
comenzando por la legalización del ejercicio
de ciertas profesiones liberales.
• HISTORIA. Conquista española. La
isla que Colón nombró Juana durante su
segundo viaje (1493-1496), pero que los nativos llamaban
Cuba, a la llegada de los españoles estaba densamente
poblada por las tribus guanajatabey, ciboney y taino.
La primera, primitiva y nómada, habitaba al O;
la segunda, de cultura neolítica y dedicada a
la pesca y a la agricultura, ocupaba el resto de la
isla, sometida por la tercera, de cultura superior y
llegada desde el continente. En 1511, Diego Velázquez,
tras dar por concluida la búsqueda de oro en
La Española (Santo Domingo), inició la
conquista de Cuba, donde se fundaron las ciudades de
Bayamo, Baracoa, Trinidad, Sancti Spíritus, Puerto
Príncipe, Santiago de Cuba y La Habana. Los indios
fueron sometidos a la encomienda, sistema por el cual
el colono español podía hacer uso de sus
servicios a cambio de protegerlos y evangelizarlos.
Hacia 1540, la población nativa se había
reducido a unos pocos miles a causa de las enfermedades
y de la brutalidad de su esclavización.La colonia
española. Paralelamente a la despoblación
indígena, el agotamiento del oro y el descubrimiento
de México por Hernán Cortés (1519),
provocaron el éxodo de los colonos hacia el continente
dejando la isla casi abandonada. No obstante, hacia
1560 y debido a su estratégica situación
en la ruta entre México y España, La Habana
empezó a cobrar importancia como puerto de escala
casi obligada para las naves que viajaban a Europa.
Asimismo, hacia 1590 la población creció
ostensiblemente al intensificarse el tráfico
de esclavos africanos, que ya había comenzado
en 1513, a raíz de la inexorable extinción
de la población indígena. Este hecho y
la redistribución de la tierra supusieron el
desarrollo masivo de las actividades agropecuarias y
en especial de la explotación de la caña
de azúcar y del tabaco. En el s. XVII La Habana
poseía el segundo astillero de América
y era uno de los principales puertos exportadores de
cueros, azúcar y tabaco. En el s. XVIII, la importancia
de este tráfico movió a la corona española
a imponer el monopolio peninsular y a fijar los precios
de los productos, lo cual originó la reacción
violenta de los vegueros, pequeños productores
tabacaleros, en tres ocasiones entre 1717 y 1723. Asimismo,
corsarios holandeses, franceses e ingleses atraídos
por las riquezas de los hacendados hicieron a la isla
objeto de constantes incursiones piratas a las poblaciones
costeras. Después de la ocupación británica
de La Habana (1762), la libertad de comercio con los
principales puertos españoles y con EE UU, merced
a la guerra de independencia de este país, significó
que la isla fuese uno de los más importantes
centros comerciales de América, hecho al que
también contribuyó la insurrección
negra en Haití (1791-1795). Pero la concentración
de la riqueza en pocas familias y la pobreza de la mayor
parte de la población, sobre todo la de origen
negro, determinaron un régimen represivo, que
sofocó las rebeliones negras de Nicolás
Morales (1795) y José Antonio Aponte (1812).
En este contexto, la oligarquía criolla envió
a las cortes de Cádiz dos diputados con la pretensión
de obtener la abolición del «pacto colonial»,
que obligaba a la isla a comerciar sólo con España,
y mayores franquicias en la trata de esclavos. En 1818,
merced al apoyo que la clase dominante cubana brindara
al absolutismo monárquico, Cuba obtuvo la libertad
de comercio y se convirtió, con Puerto Rico,
en el último reducto del imperio español
en América.Período insurreccional. El
s. XIX estuvo señalado por la movilización
de los cubanos alrededor de tres ideas sobre el futuro
de la isla: la independencia, la vinculación
a España como provincia autónoma y la
anexión a EE UU. Todas ellas generaron intentos
insurreccionales y la consiguiente represión
de las autoridades españolas. El gobernador Vives
(1823-1832) promovió el desarrollo económico
favoreciendo el esclavismo y reprimiendo a una población
mayoritariamente de raza negra. Una serie de rebeliones
negras determinó que los hacendados aceptaran
una limitación en el tráfico de esclavos,
pero al mismo tiempo acercó a un sector de ellos
a los estados esclavistas de EE UU (1850-1857), los
cuales apoyaron fracasadas conjuras «anexionistas».
La decidida acción española logró
acabar con este movimiento, pero no pudo hacer lo mismo
con el «reformista». Éste, formado
por empresarios e intelectuales apoyados por la clase
media, tras reivindicar sin éxito desde la legalidad
una mayor autonomía administrativa (1830-1837
y 1859-1868), en 1868, optó por la rebelión
armada. Las guerras de emancipación cubana (V.
guerras de Cuba), en cuya última fase intervino
el ejército estadounidense, concluyeron con la
firma, el 10 de diciembre de 1898, del tratado de París
entre EE UU y España, por el que ésta
cedió a aquél Cuba, Puerto Rico, Filipinas
y Guam.La república independiente. El 1 de enero
de 1899 EE UU tomó posesión de la isla
y la ocupó militarmente durante cuatro años.
En este período consolidó sus intereses
económicos y procuró una anexión
que, si bien no logró, puso a Cuba en la disyuntiva
de aceptar la ocupación militar o incorporar
en la Constitución la enmienda Platt, por la
cual la soberanía cubana quedaba limitada y supeditada
a la estadounidense (1902-1936). El 20 de mayo de 1902
el general Wood entregó el gobierno de la isla
al presidente Tomás Estrada Palma. En 1906, la
sublevación que siguió a su reelección
movió a Estrada Palma a pedir una nueva intervención
de EE UU. Tres años más tarde se convocaron
nuevas elecciones siendo elegido el liberal José
Miguel Gómez. En 1920 la caída en picado
del precio del azúcar originó una grave
crisis económica, que EE UU aprovechó
para comprar la quinta parte de la superficie de la
isla y aumentar su control de la agricultura e industria
cubanas. En 1921 fue elegido presidente Alfredo Zayas,
quien, para sofocar una insurrección popular,
se alió al general Gerardo Machado en 1924. Éste
ganó las elecciones del año siguiente
e instauró una dictadura hasta 1933. Durante
la misma recuperó para Cuba la isla de Pinos
y combatió la crisis económica, aunque
no la corrupción, con duras medidas restrictivas.
Derrocado por un movimiento popular, le sucedieron Carlos
Manuel de Céspedes (1933), Ramón Grau
San Martín (1933-1934) y Carlos Mendieta (1934-1935),
estos dos últimos impuestos por el sargento Fulgencio
Batista. En 1936, fue elegido presidente Miguel Mariano
Gómez, cuyo gobierno abolió la enmienda
Platt y decretó una amnistía política.
Destituido por el congreso, fue reemplazado por Federico
Lareco Bru, a quien sucederían en la presidencia
Batista (1940-1944), R. Grau San Martín (1944-
1948) y Carlos Prío Socarrás (1948-1952).La
revolución castrista. El 10 de marzo de 1952,
F. Batista derrocó a Prío Socarrás
e inició una dictadura (1952-1959), en cuyo transcurso
persiguió a la oposición, convirtió
la isla en el garito de EE UU y entregó a sus
compañías el control casi total de la
economía cubana. Está situación
creó las condiciones propicias para que la guerrilla,
que operaba desde 1956 en sierra Maestra dirigida por
Fidel Castro y apoyada por el campesinado, ocupara el
poder el 1 de enero de 1959. El nuevo régimen
redistribuyó la tierra entre los campesinos,
reemplazó el ejército por las milicias
populares e inició una ambiciosa política
de alfabetización y de reformas económicas
de corte socialista. EE UU reaccionó suspendiendo
la compra de azúcar a Cuba, pero ésta
nacionalizó las empresas estadounidenses. El
enfrentamiento derivó en la frustrada invasión
de la bahía Cochinos (1961), y la consolidación
del régimen cubano controlado por el Partido
Comunista. Tras la condena y exclusión de Cuba
del seno de la OEA (1962) se inició una grave
crisis mundial con la instalación de misiles
soviéticos en la isla y el bloqueo económico
por parte de EE UU. Al final de dicha crisis, Cuba no
logró recuperar la base de Guantánamo
ni levantar el bloqueo económico, pero sí
aumentó su dependencia de la URSS, a la que apoyó
en la invasión de Checoslovaquia (1968). Asimismo,
financió focos guerrilleros en Latinoamérica
y envió tropas a Angola (1975- 1978), Siria,
Yemen del Norte y a varios países africanos.
Los cambios operados en la URSS y que condujeron a su
disolución (1991), agravaron la crisis estructural
de la economía cubana, y el régimen se
ha mostrado incapaz de adaptarse a la situación
del nuevo orden internacional. Aunque se aprobaron cambios
constitucionales para permitir la elección directa
de los miembros de la Asamblea Nacional (1992), F. Castro
llamó a cerrar filas sobre la integridad ideológica
y a resistir el bloqueo económico y el grave
desabastecimiento. Por otra parte, en junio de 1993
las tropas rusas se retiraron de la isla, finalizando
así una estrecha colaboración militar
con la antigua URSS. En 1996 el presidente estadounidense
Bill Clinton, aprobó la ley Helms-Burton, que
preveía sanciones contra las empresas extranjeras
que invirtieran en la isla, aunque debido a diversos
aplazamientos motivados por el rechazo internacional
no fue puesta en práctica. |