Se le pregunta al "El Profeta": "Maestro, háblanos de los cubanos". El Profeta recogió en puño si túnica y dijo. "Los cubanos están entre vosotros pero no son de vosotros". Los cubanos beben de la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y ríen de su música. Los cubanos creen en el Catolicismo, en Chango, en la Charada y en los Horóscopos, al mismo tiempo. No creen en nadie y creen en todo. No discutáis con ellos jamas !. Los cubanos nacen con sabiduria. No necesitan leer, todo lo saben. No necesitan viajar, todo lo han visto. Los cubanos son el pueblo elegido.... de ellos mismos.

Los cubanos se caracterizan individualmente por su simpatia e inteligencia, y en grupos por su gritería y apasionamiento. Cada uno lleva la chispa del genio, y los genios no se llevan entre si. De ahí que reunir a los cubanos es fácil, pero unirlos es imposible. No le habléis de lógica, pues esta implica razonamiento y mesura y los cubanos son hiperbólicos y desmesurados. Si os invitan a comer, os invitan no al mejor restaurante del pueblo, sino al mejor del mundo.

Cuando discuten no dicen: "No estoy de acuerdo con usted", dicen: "Usted esta completamente equivocado". Tienen una expresión antrofagica, "Se la comió", es una expresión de admiración. "Comerse un cable", es señal de situación critica y llamarle a alguien "Comemierda" es su más usual y lacerante insulto.

Aman tanto la contradicción que llaman "Monstruos" a las mujeres hermosas y "Bárbaros" a los eruditos. Cuando se les pide un favor, no dicen "Si" o "No", dicen... "Si como No".

Los cubanos ofrecen soluciones antes de conocer el problema, De aquí que para ellos "Nunca Hay Problema". Se sienten tan grandes que a todo el mundo le dicen "Chico". Cuando visité la isla me admiraba el hecho del que cualquier cubano sabía como encausar a la América Latina, eliminar el hambre de Africa. Cuando como Profeta quise predicar mis ideas, empezaron por mostrarme lo que yo tenía que hacer para ser un buen predicador.

Los cubanos se asombran de que los demás no entiendan cuan sencillas y evidentes son sus fórmulas. Así viven en cualquier parte del mundo y no acaban de entender porque las gentes no hablan su español.

Según el trabajo escrito por el Dr. Luis Aguila León. Colaboración de Gonzálo Valdés

Con este pequeño análisis del cubano queremos dar a conocer a un pueblo peculiar. Un pueblo único que siempre y bajo cualquier circunstancia tiene una sonrisa. Si se visita Cuba hay que olvidarse del ser un turista y fundirse con el pueblo. Un pueblo amigable que saca una conversación en cualquier lugar. Si se es español se tiene más fácil, ¡Hombre de la Madre Patria! Yo tengo parientes gallegos, es lo que te dirán si descubren la nacionalidad de uno. Para los cubanos es inútil explicar que uno es nacido en Barcelona, Cádiz o Burgos.


CUBA Estado de las Grandes Antillas; 110.922 km2, 10.636.000 hab. Cap. La Habana. Situado entre el océano Atlántico, al N, y el mar Caribe, al S.

GEOGRAFÍA. Geografía física. El archipiélago cubano está formado por Cuba, la mayor de las islas de las Grandes Antillas (105.007 km2), la isla de la Juventud y un sinfín de islotes y arrecifes (cayos). Su relieve es predominantemente llano y ondulado, con algunas formaciones montañosas de escasa entidad: al O, la cordillera de Guaniguanico (sierra de los Órganos); en el centro, la sierra de Escambray; y en el extremo SE de la isla, la sierra Maestra (2.005 m de alt. en el pico Turquino); entre ellas se abren una serie de penillanuras (Florida, Camagüey) y llanuras (Aluvial del sur, Cársica meridional). Entre los ríos, tan sólo destaca el Cauto, que nace en la vertiente N de sierra Maestra y desemboca en el golfo de Guacanayabo. En su extenso y arenoso litoral (más de 5.700 km de long.), se abre una serie de bahías naturales (La Habana, Santiago de Cuba) donde existen buenos puertos. El clima de Cuba es caluroso y húmedo -típico de las latitudes tropicales-, suavizado por la influencia oceánica y de los nortes, que son vientos fríos que soplan hacia el S desde América del N: la temperatura media es de 25,5 oC. La vegetación se ha visto perjudicada de forma notable por la acción del hombre (deforestación de la selva tropical).Geografía humana. Hasta finales del s. XIX, la isla de Cuba estaba todavía relativamente poco poblada (1,5 millones de hab). La expansión de las plantaciones agrícolas fue el factor que animó el aumento demográfico en el s. XX, a partir de una intensa corriente migratoria: en la actualidad, la isla se distingue por su notable densidad (97,5 hab./km 2). Al rápido aumento de la población, atenuado en su ritmo tan sólo en la última década, le ha acompañado una desigual distribución de sus efectivos sobre el territorio -con concentraciones importantes en el área de la capital (más de 2.800 hab./km2) y en las provincias de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba (más de 100 hab./km2)-, así como un creciente proceso de urbanización (el 72,8 % de la población cubana vive en ciudades). El peso de La Habana y de sus suburbios es notable (2.119.059 hab.), pues la capital engloba por sí sola casi la quinta parte de la población total del país. Siguen a La Habana en importancia los núcleos de Santiago de Cuba, Camagüey, Holguín, Guantánamo, Santa Clara, Bayamo, Pinar del Río y Cienfuegos.Geografía económica. El régimen comunista instaurado por Fidel Castro en 1959 ha logrado desarticular la estructura económica colonial de Cuba (por ejemplo, con la eliminación del latifundio), aunque su excesivo aislacionismo internacional y la rigidez de su política económica han impedido un mayor desarrollo económico. La principal producción agrícola del país es la caña de azúcar (Ciego de Ávila, Las Tunas, Villa Clara): tras la desmembración de la URSS, Cuba ha pasado a ser el tercer productor mundial de azúcar (7.000.000 t) y el principal exportador de este producto; otros cultivos de importancia son los del café, el arroz y el tabaco. Nutrida cabaña vacuna (productos lácteos en la prov. de La Habana y carne en la de Camagüey). En el sector de la minería, el país tan sólo posee destacados yacimientos de níquel (Moa, Nícaro), metal del que Cuba es la sexta productora mundial, con 32.200 t, y de cobre (Matahambre y El Cobre). Predomina la industria tradicional, relacionada con los productos del campo (ingenios azucareros, destilerías, manufacturas del tabaco, ind. textil); en las últimas décadas han experimentado un notorio avance las industrias metalúrgica (níquel, cobre), mecánica (material de transporte, maquinaria agrícola) y química (productos farmacéuticos, fertilizantes), entre otras. En la siderurgia destacan los centros de Cotorro y La Habana. La falta de energía ha obligado a realizar cuantiosos gastos en materias primas (petróleo y derivados, carbón), necesarias para el proceso de industrialización; esta carencia contribuye a explicar el déficit de la balanza comercial del país. Por otra parte, la economía cubana se ha visto notablemente perjudicada por la desmembración de la URSS, su principal socio comercial desde 1959, año en que triunfó la revolución castrista. A ello hay que sumar el bloqueo a que EE UU ha sometido a la isla en los últimos años, que ha hundido la economía hasta niveles desconocidos y ha conducido al país a padecer una preocupante escasez de alimentos y de materias primas. Ante esta situación, el gobierno ha decidido liberalizar lígeramente la economía, comenzando por la legalización del ejercicio de ciertas profesiones liberales.

HISTORIA. Conquista española. La isla que Colón nombró Juana durante su segundo viaje (1493-1496), pero que los nativos llamaban Cuba, a la llegada de los españoles estaba densamente poblada por las tribus guanajatabey, ciboney y taino. La primera, primitiva y nómada, habitaba al O; la segunda, de cultura neolítica y dedicada a la pesca y a la agricultura, ocupaba el resto de la isla, sometida por la tercera, de cultura superior y llegada desde el continente. En 1511, Diego Velázquez, tras dar por concluida la búsqueda de oro en La Española (Santo Domingo), inició la conquista de Cuba, donde se fundaron las ciudades de Bayamo, Baracoa, Trinidad, Sancti Spíritus, Puerto Príncipe, Santiago de Cuba y La Habana. Los indios fueron sometidos a la encomienda, sistema por el cual el colono español podía hacer uso de sus servicios a cambio de protegerlos y evangelizarlos. Hacia 1540, la población nativa se había reducido a unos pocos miles a causa de las enfermedades y de la brutalidad de su esclavización.La colonia española. Paralelamente a la despoblación indígena, el agotamiento del oro y el descubrimiento de México por Hernán Cortés (1519), provocaron el éxodo de los colonos hacia el continente dejando la isla casi abandonada. No obstante, hacia 1560 y debido a su estratégica situación en la ruta entre México y España, La Habana empezó a cobrar importancia como puerto de escala casi obligada para las naves que viajaban a Europa. Asimismo, hacia 1590 la población creció ostensiblemente al intensificarse el tráfico de esclavos africanos, que ya había comenzado en 1513, a raíz de la inexorable extinción de la población indígena. Este hecho y la redistribución de la tierra supusieron el desarrollo masivo de las actividades agropecuarias y en especial de la explotación de la caña de azúcar y del tabaco. En el s. XVII La Habana poseía el segundo astillero de América y era uno de los principales puertos exportadores de cueros, azúcar y tabaco. En el s. XVIII, la importancia de este tráfico movió a la corona española a imponer el monopolio peninsular y a fijar los precios de los productos, lo cual originó la reacción violenta de los vegueros, pequeños productores tabacaleros, en tres ocasiones entre 1717 y 1723. Asimismo, corsarios holandeses, franceses e ingleses atraídos por las riquezas de los hacendados hicieron a la isla objeto de constantes incursiones piratas a las poblaciones costeras. Después de la ocupación británica de La Habana (1762), la libertad de comercio con los principales puertos españoles y con EE UU, merced a la guerra de independencia de este país, significó que la isla fuese uno de los más importantes centros comerciales de América, hecho al que también contribuyó la insurrección negra en Haití (1791-1795). Pero la concentración de la riqueza en pocas familias y la pobreza de la mayor parte de la población, sobre todo la de origen negro, determinaron un régimen represivo, que sofocó las rebeliones negras de Nicolás Morales (1795) y José Antonio Aponte (1812). En este contexto, la oligarquía criolla envió a las cortes de Cádiz dos diputados con la pretensión de obtener la abolición del «pacto colonial», que obligaba a la isla a comerciar sólo con España, y mayores franquicias en la trata de esclavos. En 1818, merced al apoyo que la clase dominante cubana brindara al absolutismo monárquico, Cuba obtuvo la libertad de comercio y se convirtió, con Puerto Rico, en el último reducto del imperio español en América.Período insurreccional. El s. XIX estuvo señalado por la movilización de los cubanos alrededor de tres ideas sobre el futuro de la isla: la independencia, la vinculación a España como provincia autónoma y la anexión a EE UU. Todas ellas generaron intentos insurreccionales y la consiguiente represión de las autoridades españolas. El gobernador Vives (1823-1832) promovió el desarrollo económico favoreciendo el esclavismo y reprimiendo a una población mayoritariamente de raza negra. Una serie de rebeliones negras determinó que los hacendados aceptaran una limitación en el tráfico de esclavos, pero al mismo tiempo acercó a un sector de ellos a los estados esclavistas de EE UU (1850-1857), los cuales apoyaron fracasadas conjuras «anexionistas». La decidida acción española logró acabar con este movimiento, pero no pudo hacer lo mismo con el «reformista». Éste, formado por empresarios e intelectuales apoyados por la clase media, tras reivindicar sin éxito desde la legalidad una mayor autonomía administrativa (1830-1837 y 1859-1868), en 1868, optó por la rebelión armada. Las guerras de emancipación cubana (V. guerras de Cuba), en cuya última fase intervino el ejército estadounidense, concluyeron con la firma, el 10 de diciembre de 1898, del tratado de París entre EE UU y España, por el que ésta cedió a aquél Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.La república independiente. El 1 de enero de 1899 EE UU tomó posesión de la isla y la ocupó militarmente durante cuatro años. En este período consolidó sus intereses económicos y procuró una anexión que, si bien no logró, puso a Cuba en la disyuntiva de aceptar la ocupación militar o incorporar en la Constitución la enmienda Platt, por la cual la soberanía cubana quedaba limitada y supeditada a la estadounidense (1902-1936). El 20 de mayo de 1902 el general Wood entregó el gobierno de la isla al presidente Tomás Estrada Palma. En 1906, la sublevación que siguió a su reelección movió a Estrada Palma a pedir una nueva intervención de EE UU. Tres años más tarde se convocaron nuevas elecciones siendo elegido el liberal José Miguel Gómez. En 1920 la caída en picado del precio del azúcar originó una grave crisis económica, que EE UU aprovechó para comprar la quinta parte de la superficie de la isla y aumentar su control de la agricultura e industria cubanas. En 1921 fue elegido presidente Alfredo Zayas, quien, para sofocar una insurrección popular, se alió al general Gerardo Machado en 1924. Éste ganó las elecciones del año siguiente e instauró una dictadura hasta 1933. Durante la misma recuperó para Cuba la isla de Pinos y combatió la crisis económica, aunque no la corrupción, con duras medidas restrictivas. Derrocado por un movimiento popular, le sucedieron Carlos Manuel de Céspedes (1933), Ramón Grau San Martín (1933-1934) y Carlos Mendieta (1934-1935), estos dos últimos impuestos por el sargento Fulgencio Batista. En 1936, fue elegido presidente Miguel Mariano Gómez, cuyo gobierno abolió la enmienda Platt y decretó una amnistía política. Destituido por el congreso, fue reemplazado por Federico Lareco Bru, a quien sucederían en la presidencia Batista (1940-1944), R. Grau San Martín (1944- 1948) y Carlos Prío Socarrás (1948-1952).La revolución castrista. El 10 de marzo de 1952, F. Batista derrocó a Prío Socarrás e inició una dictadura (1952-1959), en cuyo transcurso persiguió a la oposición, convirtió la isla en el garito de EE UU y entregó a sus compañías el control casi total de la economía cubana. Está situación creó las condiciones propicias para que la guerrilla, que operaba desde 1956 en sierra Maestra dirigida por Fidel Castro y apoyada por el campesinado, ocupara el poder el 1 de enero de 1959. El nuevo régimen redistribuyó la tierra entre los campesinos, reemplazó el ejército por las milicias populares e inició una ambiciosa política de alfabetización y de reformas económicas de corte socialista. EE UU reaccionó suspendiendo la compra de azúcar a Cuba, pero ésta nacionalizó las empresas estadounidenses. El enfrentamiento derivó en la frustrada invasión de la bahía Cochinos (1961), y la consolidación del régimen cubano controlado por el Partido Comunista. Tras la condena y exclusión de Cuba del seno de la OEA (1962) se inició una grave crisis mundial con la instalación de misiles soviéticos en la isla y el bloqueo económico por parte de EE UU. Al final de dicha crisis, Cuba no logró recuperar la base de Guantánamo ni levantar el bloqueo económico, pero sí aumentó su dependencia de la URSS, a la que apoyó en la invasión de Checoslovaquia (1968). Asimismo, financió focos guerrilleros en Latinoamérica y envió tropas a Angola (1975- 1978), Siria, Yemen del Norte y a varios países africanos. Los cambios operados en la URSS y que condujeron a su disolución (1991), agravaron la crisis estructural de la economía cubana, y el régimen se ha mostrado incapaz de adaptarse a la situación del nuevo orden internacional. Aunque se aprobaron cambios constitucionales para permitir la elección directa de los miembros de la Asamblea Nacional (1992), F. Castro llamó a cerrar filas sobre la integridad ideológica y a resistir el bloqueo económico y el grave desabastecimiento. Por otra parte, en junio de 1993 las tropas rusas se retiraron de la isla, finalizando así una estrecha colaboración militar con la antigua URSS. En 1996 el presidente estadounidense Bill Clinton, aprobó la ley Helms-Burton, que preveía sanciones contra las empresas extranjeras que invirtieran en la isla, aunque debido a diversos aplazamientos motivados por el rechazo internacional no fue puesta en práctica.