JORDANIA |

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Jordania
Estado de Asia occidental, en el extremo NO de la península
Arábiga; 97.740 km2, 3.400.000 hab. Cap. Ammán.
Limita al N con Siria, al NE con Iraq, al S y E con
Arabia Saudí, y al O con el territorio administrado
por Palestina y con Israel.
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GEOGR.
El acceso de Jordania al mar se halla muy delimitado:
su única fachada marítima, de escasa longitud,
se encuentra situada al SO, en el borde N del golfo
de Aqaba (mar Rojo). Salvo en la región palestina
(Judea y Samaria), constituida por colinas y mesetas
calizas, el relieve jordano participa de las mesetas
cristalinas arcaicas que conforman el zócalo
de la región arábiga. La meseta transjordana,
que hacia el S supera los 1.700 m de alt. (Yebel Ram:
1.754 m), se prolonga más allá de la depresión
del Jordán y del mar Muerto y del extenso valle
del uadi Al-Araba. El sector nororiental del país
constituye, por su parte, el dominio del desierto de
Siria. La población jordana se concentra, de
manera preferente, en la capital y en los núcleos
de Zarqa e Irbid, ambos al N de aquella. La depresión
del Jordán es una notable área agrícola
(frutas, hortalizas), favorecida por la extensión
del regadío gracias a la construcción,
a mediados del s. XX, del canal de Al-Gawr oriental
con aguas procedentes del Yarmuk. En su subsuelo, Jordania
atesora una importante reserva de fosfatos (4 Mt en
1991), que se reparte entre yacimientos como los de
Al-Rusayfa, Al-Salt y Al-Hasa. El fosfato, primer producto
de exportación, sale del país a través
del puerto de Al-Aqaba, en cuyas proximidades se localiza
una destacada planta industrial de fertilizantes que
absorbe buena parte de la demanda interna de este producto.
Jordania explota la potasa de la región de Lisan,
al E del mar Muerto (del que se extraen sales potásicas);
el país cuenta también con una refinería
de petróleo en Zarqa. Turismo en Ammán,
Petra y el golfo de Aqaba.
•
HIST.
Antes de 1949, abarcaba los territorios al E del Jordán;
en esta fecha, el sector de Palestina que no formó
parte del Estado de Israel se unió a Transjordania
para formar el reino hachemí de Jordania. Asesinado
en julio de 1951 el rey Abdullah, partidario de la paz
con Israel, fue sustituido en el trono por su hijo Talal,
enfermo mental. Con arreglo a la Constitución,
le sucedió (agosto 1952) su hijo Husayn, calificado
por algunos sectores de los países árabes
como instrumento del imperialismo británico y
estadounidense. La lucha contra Israel y las dificultades
creadas por los refugiados palestinos; la divergencia
de principios respecto al concepto de la causa árabe
mantenido por los otros países islámicos;
el fraccionamiento en partidos políticos y la
injerencia en ellos de los intereses extranjeros, obligaron
al Gobierno jordano a tener que subsistir en constante
alerta armada. A principios de junio de 1967 se hizo
inevitable la guerra de Israel con los países
árabes, entre cuyos gobiernos se produjo una
rápida corriente de aproximación, olvidando
antiguas rivalidades. Esta reconciliación llevó
al reino a la tercera guerra árabe-israelí
(guerra de los Seis Días), durante la cual Jerusalén
y Cisjordania fueron ocupadas por los isralíes.
Para superar la crisis interna provocada por esta derrota,
el rey reorganizó el ejército, la administración
y el Gobierno y eligió como primer ministro a
Bahyat al-Talhuni. Durante toda la década de
los setenta se produjeron tensiones entre palestinos
y el rey Husayn, que se resolvieron tras el viaje de
Sadat a Jerusalén (1977) y la firma entre Egipto
e Israel de los acuerdos de Camp David (1978), además
de la firma del tratado de Washington (1979). En octubre
de 1980, Jordania apoyó a Iraq en su guerra contra
Irán, y se establecieron estrechas relaciones
económicas y militares entre ambos países.
Estas relaciones llevaron a Jordania a desarrollar un
papel clave en la guerra del Golfo (1990). La invasión
de Kuwait por Iraq puso al rey Husayn en una situación
delicada. Por una parte, Jordania se había beneficiado
de las ayudas de las potencias occidentales, que se
mostraban contrarias a la ocupación; por otra,
gran parte de la población jordana mostraba su
apoyo a Saddam Husayn. El país quedó aislado
diplomáticamente debido a su actitud proiraquí
y la situación económica y social se hizo
más dramática que nunca. El embargo decretado
por la ONU contra Iraq influyó en Jordania, ya
que el reino hachemita tuvo que acoger en tres meses
a 700.000 refugiados.Sin embargo, la postura jordana
de reconciliación tras la guerra y numerosos
contactos previos, tanto con EE UU como con Israel,
llevaron al rey Husayn y al primer ministro israelí
Isaac Rabin a firmar, en los jardines de la Casa Blanca
y ante el presidente Bill Clinton, un acuerdo de paz
que ponía fin a 46 años de estado de guerra.
En 1994 se firmó un acuerdo de paz y cooperación
económica con Israel. Abdul Karim Kabariti fue
designado primer ministro en 1996. |